sábado, 17 de agosto de 2019

Bizarrísimo, volví a bloguear


Viste que acá en Argentina se exacerbaron todos y "mostraron lo que son": la tía kernerista o similar deja de hablar a los sobrinos, los macriboyz tiran admoniciones, todo así. Yo medio sigo en la misma, bah, mi raye pasó por romper uno de mis principios rectores y anotarme en aquello denominado "gimnasio". Para embarrarla bien, metí Ahora 18. O sea que contraje una deuda con un monopolio de la gimnasia que solo se amortiza chivando.

Quizás no fue muy razonable aumentar todo lo que ya estoy endeudado simplemente por haber nacido argentino: en principio, la fruslería de 7.727 dólares (deuda bruta de 340.000 millones de dólares, 44 millones de argentos, vos incluido). Lo bueno es que de esa suma, el 58% o sea 4.481 dólares son "bastante renegociables" porque son deuda emitida bajo legislación argentina - a diferencia de la emitida bajo ley estadounidense.

Yo tengo un par de ideas de qué puede significar en la práctica eso de "bastante renegociables" (usé esa expresión porque es lo que se oye entre los economistas, nadie sabe muy bien qué onda). No tiro acá lo que pienso porque no da por ahora, pero obvio que es algo traumático y apocalíptico. Igual, me parece que esta vez lo sería más para el sector público que para el sector privado.

Digo, porque en la última crisis grande de la deuda, fue al revés: el corralito y todas las otras restricciones post-2001/2002 noquearon al sector privado, mientras que el sector público se expandió una enormidad durante años de economía intervencionista y cerrada. Una situación que se empezó a corregir solo parcialmente con el gobierno actual. Pero ese no es el punto acá.

¿Cómo encaja que mucho de la deuda sea muy charlable, con un posible gobierno del Beto? Y bueno, será parte del ajuste que tendrá que hacer. Porque otra cosa no hay: ni recaudación, ni reservas, ni nuevo endeudamiento, ni guita del blanqueo, ni más del FMI. Una eventual reestructuración sería poco lío con los acreedores externos, que ya están acostumbrados. La cosa es cómo la vayan a procesar los internos.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Sobre fogones y plazos fijos





Soy uno de los pocos ancianos sobrevivientes que vieron plazos fijos en bancos argentinos rindiendo un comprensible 8% anual en dólares en los 90s y podemos contarlo. Tuitearía "acérquense al fogón, jóvenes, tengo algo para decirles". Pero no lo voy a hacer porque no quiero ser yo quien termine de romper la ficción, repitiendo semejante recurso trillado y bobina. Uh cierto, ya lo hizo Tom Hanks en "Cloud Atlas" (foto). Qué va ser.


lunes, 2 de noviembre de 2015

Me dio por hacer un poco de "story-telling"


Me dio por hacer un poco de "story-telling" como persona que hace media década vio una asquerosa escalada de los precios de las materias primas en la pantalla de su trabajo y en la caja del supermercado. Para evitar el riesgo de que vuelva a ocurrir algo parecido, por más leve que sea, la Reserva Federal de Estados Unidos debe enfocarse y subir su tasa de interés de una vez (ah esto es para hablar de la Fed, no sobre el kernerismo. Otro día).